Las jeringas y agujas son de los dispositivos más comunes para suministrar medicamentos y, gracias a los avances médicos, hoy se han perfeccionado para poder llegar a partes del cuerpo delicadas y de difícil acceso.
Las denominadas “jeringas inteligentes” son una evolución de las clásicas utilizadas desde hace más de medio siglo en la práctica clínica. Este inyector inteligente, que se denominó como i2T2 (Intelligent Injection Training Tool), fue desarrollado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, la Universidad de Harvard y del Hospital Brigham and Women's de Boston (EE. UU.). (1)
El dispositivo fue fabricado a partir de agujas hipodérmicas estándar y jeringas normales disponibles en cualquier farmacia. Su funcionamiento va en torno a la identificación de presión mediante sensores que indican en qué capa de tejido se encuentra la punta de la jeringa. Esto es posible gracias a que los tejidos corporales varían en densidades entre sí.
Con esta tecnología, el inyector tiene una respuesta instantánea al tocar tejidos que no corresponden al lugar de aplicación que se busca, con lo que se reduce considerablemente la posibilidad de inyectar en un lugar diferente al deseado.
Los investigadores centraron las pruebas para el proyecto en tejidos específicos como el espacio supracoroideo (SCS) de la pared posterior del ojo, ya que es de las regiones del cuerpo más difíciles de alcanzar con una aguja o jeringa, y la aplicación de medicamentos en esta área requiere un profesional altamente capacitado en esta práctica.
El SCS se eligió como lugar de prueba para el nuevo dispositivo debido a que es altamente complicado alcanzarlo; en la práctica, la aguja debe detenerse exactamente después de atravesar la esclerótica, una parte del ojo con menos de un milímetro de grosor, de lo contrario se puede causar daño a la retina.
Las pruebas de administración con el nuevo dispositivo se hicieron en animales, donde el i2T2 demostró eficacia. Estos resultados son alentadores, ya que, de demostrar eficacia en las pruebas en humanos, este dispositivo podría ayudar a suministrar medicamentos de manera certera para la retina, degeneración macular húmeda o tratamientos para retinopatía diabética. (2)
En las pruebas en animales también se examinó la precisión del dispositivo en el espacio epidural y peritoneal, además de aplicaciones subcutáneas, e incluso se demostró que el inyector es eficaz para suministrar células madre a la parte posterior del ojo, innovación que en el futuro podría convertirse en una de las principales terapias regenerativas para este órgano.
El proyecto es un avance considerable para la ciencia médica, por lo que los hallazgos de la investigación preclínica fueron publicados en la revista Nature Biomedical Engineering. Los desarrolladores se congratularon de que este nuevo dispositivo ocupe el mismo tiempo de producción que los convencionales, por lo que se puede tener más precisión en aplicaciones sin necesidad de aumentar el tiempo de diseño, factor que impacta directamente en su facilidad de acceso.
Esta innovación es un claro ejemplo del potencial que tienen los dispositivos médicos tradicionales si es que se realiza inversión en la investigación para mejorarlos y aplicarles tecnología. Sin duda, hay aparatos que funcionan en la actualidad, pero siempre se pueden innovar para hacerlos más precisos y funcionales para la industria de la salud.
Referencias
- Desarrollan una jeringa “inteligente” que no falla en regiones delicadas del cuerpo. Medicina y Salud Pública. (2019, Abril 20). Recuperado el 2 de abril del 2026 de: https://medicinaysaludpublica.com/noticias/general/desarrollan-una-jeringa-inteligente-que-no-falla-en-regiones-delicadas-del-cuerpo/4382
- Una aguja inteligente que llega a espacios del cuerpo humano difíciles de alcanzar. (2019, Abril 1). Fundación Descubre. Recuperado el 2 de abril del 2026 de: https://idescubre.fundaciondescubre.es/noticias/desarrollan-una-aguja-facilita-acceso-espacios-del-cuerpo-humano-dificiles-alcanzar/