Voces de la Industria: Dr. Davíd Velázquez, cómo evoluciona la cirugía endocrina en México

29 Mayo 2026

Una mirada al presente y futuro de la práctica quirúrgica especializada

La trayectoria del Dr. David Velázquez Fernández se ha consolidado en la intersección entre la cirugía, la investigación, la docencia y el liderazgo médico. Desde su labor como Coordinador del Servicio, Profesor Titular del Curso de Alta Especialidad en Cirugía Endocrina y presidente de la Asociación Mexicana de Cirugía General, ha observado de cerca los cambios que hoy redefinen la práctica quirúrgica en México.

En esta edición de Voces de la Industria, conversamos con el especialista sobre la evolución de la cirugía endocrina, el avance de la inteligencia artificial y la cirugía robótica, así como los desafíos que enfrenta el país en infraestructura hospitalaria, formación médica y acceso a tecnología especializada.

A lo largo de la entrevista, comparte también una reflexión sobre el futuro de la cirugía en México y la importancia de fortalecer tanto la excelencia académica como la atención médica desde una visión ética, científica y humana.

V.I.: Me gustaría empezar por su trayectoria. A lo largo de su carrera en cirugía endocrina y cirugía general, ¿qué momentos considera que marcaron un antes y un después en su formación profesional y en la visión que tiene hoy de la medicina?

D.V.F.: Yo soy el doctor David Velázquez, veracruzano de origen. Vine a la Ciudad de México a partir del internado.

 

Me eduqué en la Universidad Veracruzana, salí con el primer lugar en mi facultad, luego vine a hacer el internado en Nutrición. Hice el servicio social de investigación a cargo del Doctor Osvaldo Mutchinick y el Doctor Herrera, y eso considero que fue el primer cambio relevante o la primera rotación importante para mi vida, porque abordé genética en enfermedades endócrinas, cosa que fue muy interesante. Ahí se ven familias con neoplasia endocrina múltiple.

 

Después de eso ingresé a la residencia en cirugía general aquí en Nutrición. Acabando hice maestría y doctorado en Ciencias Médicas ante la UNAM y después me fui al Instituto Karolinska, en Suecia, a hacer el Fellowship en cirugía endócrina, además de maestría y doctorado en ciencias quirúrgicas. Ese creo que fue el tercer punto importante en mi carrera.

 

El segundo, por supuesto, fue haber hecho cirugía a cargo del doctor Miguel Herrera Hernández, fundador de la cirugía endócrina en México. Un cirujano maravilloso, no solamente en la parte profesional, sino en la personal. Nos instruyó toda la vida y creo que infundió en nosotros la pasión por la cirugía endócrina y por la excelencia en cirugía.

 

Después, el doctor Bertil Hamberger, que estuvo vinculado al Instituto Karolinska y a la cirugía endócrina, fue mi tutor y maestro en cirugía endócrina. También un cirujano extraordinario, no solamente en la parte profesional, sino como ser humano. Compartió esa pasión no solamente por la cirugía endócrina y la cirugía en general, sino por la excelencia científica en la cirugía.

 

Me invitó a muchas sesiones y vi la importancia de hacer investigación y el impacto que tiene en nuestra profesión. Eso creo que también fue un punto crucial en mi vida.

 

Después de eso regresé a México como adscrito. Me integré al consejo y a la asociación; desde hace dos años quedé a cargo del curso de cirugía endócrina; el doctor Herrera se jubiló y me cedió ese puesto. Y fui nombrado presidente de la Asociación Mexicana de Cirugía General, que por supuesto creo que es el cuarto punto crítico y más importante, porque realmente es un honor representar a más de seis mil asociados, todos cirujanos generales, endócrinos, de tórax, colorrectales, vasculares. La heterogeneidad de más de 32 áreas de las ciencias quirúrgicas que me honro de presidir ha sido una experiencia que voy a atesorar el resto de mi vida.

V.I.: A lo largo de su carrera ha participado en distintos ámbitos de la medicina y la cirugía. ¿Qué le han aportado esas experiencias a su manera de entender hoy la profesión médica?

D.V.F.: Esa pregunta me encantó, porque realmente es una pregunta reflexiva, en la que uno tiene que recapitular lo que ha hecho en la vida. Recapitulando, me di cuenta de que en la cirugía no solo es importante la formación motora, la destreza motora o las capacidades que uno puede tener en ese tipo de competencias, sino también la parte asistencial, la de investigación, la de docencia e incluso la social.

 

Desde un principio creo que me involucré primariamente como residente y como cirujano en la parte asistencial de la cirugía. Al moverme hacia la parte social, como la Asociación Mexicana de Cirugía General y el Consejo Mexicano de Cirugía General, que están dirigidos hacia la formación de los cirujanos, la parte docente y la parte de certificación, ha sido muy importante darme cuenta de que uno como cirujano no solo debe tener un equilibrio entre la vida personal y profesional, sino que dentro de la profesional, debe cubrir diferentes aspectos.

 

Al final son aristas tan importantes como la parte motora: la difusión, la educación, la formación de otros cirujanos, porque esa es la herencia. Incluso la investigación es muy útil para resolver problemas prácticos en el ejercicio profesional de todos nosotros. Entonces, tener una vida profesional con todas esas aristas creo que es muy importante.

V.I.: Desde su experiencia, ¿cómo ha evolucionado la cirugía endocrina en México durante los últimos años?

D.V.F.: Es bien interesante porque la cirugía endocrina, creo que es de las últimas altas especialidades en desarrollarse en nuestro país. Es relativamente reciente. La primera cirugía o el primer servicio de cirugía endocrina en el país fue aquí en Nutrición y fue instaurado en 1991 por el doctor Miguel Herrera Hernández. No fue sino hasta 1998 que se inició el primer curso de alta especialidad avalado por la UNAM.

 

En general, creo que la cirugía endocrina es una alta especialidad joven en todo el mundo; no debemos tener más de 100 años. Se puede decir que los albores de la cirugía endocrina fueron iniciados por el doctor Theodor Kocher en la primera década de 1900, cuando ganó el Premio Nobel. Es una alta especialidad montada en gigantes como Theodor Billroth, William Halsted y Theodor Kocher, pero creo que es relativamente reciente.

 

Como todas las áreas quirúrgicas, creo que para nosotros como cirujanos el último siglo ha sido muy importante. Hay un libro que se llama justamente El siglo de los cirujanos, y creo que es correcto, porque en los últimos dos siglos, o siglo y medio, la cirugía ha avanzado a pasos agigantados.

 

Pasamos de una técnica básica a la adición de muchos recursos tecnológicos, incluyendo inteligencia artificial en las nuevas técnicas. Creo que la cirugía ha evolucionado mucho, muy rápido, en muy poco tiempo.

V.I.: En términos de innovación y avances tecnológicos, ¿qué procedimientos, técnicas o hallazgos considera que están transformando actualmente la cirugía endocrina a nivel global?

D.V.F.: Yo creo que, como muchos aspectos de la cirugía, la cirugía robótica y la adición de inteligencia artificial, realidad aumentada y realidad virtual van a cambiar el panorama en los siguientes años. No solamente en la parte técnica, sino desde el abordaje, el manejo intraoperatorio y el postoperatorio de los pacientes.

 

Sin duda creo que está teniendo una permeación no solo muy rápida, sino también con cambios significativos en la cirugía.

V.I.: La investigación médica avanza constantemente. Desde su perspectiva, ¿qué temas o avances considera que podrían cambiar de forma importante el futuro de la cirugía endocrina en los próximos años?

D.V.F.: Ya hablando en particular de la cirugía endocrina, creo que la realidad aumentada, la realidad virtual y los procesos tecnológicos de transposición de imágenes intraoperatorias van a ser sin duda un parteaguas o van a modificar mucho ese aspecto.

 

La cirugía robótica está transformando mucho la técnica y los avances, sobre todo cuando se agregan factores tecnológicos como inteligencia artificial; ya tenemos algunos robots que pueden hacer suturas automáticas o nudos automáticos. Todavía se requiere de la asistencia y supervisión humana, pero creo que sí van a superar mucho las expectativas de lo que tenemos hoy en día.

 

Ahora, hay otros recursos tecnológicos como la energía avanzada, el verde de indocianina y los sistemas fluorescentes, que es la cirugía guiada por fluorescencia, que también han ido adicionando valores útiles a diferentes procedimientos quirúrgicos. Espero ver la evolución de esos recursos tecnológicos, porque creo que también tienen mucho futuro en la cirugía endocrina.

 

La ayuda de la tecnología en la cirugía ahorita está en su apogeo y todavía nos falta mucho por descubrir y conocer, lo cual me tiene muy feliz porque es verdaderamente interesante.

V.I.: ¿Cuáles son los principales retos que todavía enfrenta México en temas como acceso a diagnóstico oportuno, formación de especialistas o infraestructura para cirugía endocrina?

D.V.F.: Creo que no somos la única rama de la cirugía, ni solamente de las ciencias médicas y biológicas, que está evolucionando en este país. Todavía nos falta mucho por recorrer.

 

También los dirigentes tienen un gran reto porque son muchas áreas las que tienen que cubrir, y yo entiendo eso; pero creo que la salud debe seguir siendo una prioridad en toda política y en todo programa social y político, porque la salud es crucial, sin salud no se tiene nada.

 

Efectivamente, creo que los retos que tienen nuestros dirigentes y nuestros políticos son infraestructura, materiales y formación de recursos humanos. Esos son los dos rubros más importantes.

 

Dejar de apoyar con infraestructura, materiales o recursos provoca que, aunque tengamos recursos humanos, no se pueda hacer gran cosa si no se tiene una infraestructura adecuada. Y viceversa: puedes tener una muy buena infraestructura y muchos recursos, pero si no tienes el recurso humano, no lo puedes ejecutar.

 

Se tiene que trabajar de una forma ordenada, sincrónica y simultánea, en la cual no se desatienda ninguno de estos dos brazos. Se deben seguir actualizando los recursos de infraestructura y materiales, sobre todo los tecnológicos, porque a veces se olvidan de eso y quieren quedarse solamente con los recursos materiales elementales; pero ofrecer una buena atención no solamente es con lo básico, sino con lo mejor que existe en la evidencia científica publicada.

 

Yo a veces creo que no hacer la mejor de las intervenciones es controvertido ética o moralmente hablando; para poner un ejemplo concreto, si la mejor cirugía para una apendicectomía o una colecistectomía es la cirugía endoscópica y no se cuenta con ese recurso, y se hace cirugía abierta, creo que se está faltando al deber ético y moral que tenemos de ofrecer la mejor alternativa vigente a nuestros pacientes.

 

Si tristemente no se cuenta con esos recursos, estamos ofreciendo una alternativa inferior, médica y, humanamente hablando, y eso creo que no es debido. Entonces sí deben recordar a las personas que están a cargo que apoyar este tipo de recursos, materiales e infraestructura es tan crucial como apoyar a las personas que se dedican a ello.

V.I.: Como presidente de la Asociación Mexicana de Cirugía General, ¿qué prioridades considera fundamentales para fortalecer la cirugía general y las subespecialidades quirúrgicas en el país?

D.V.F.: Como presidente, lo primario, porque es parte de los objetivos que tenemos con la asociación, es la formación y actualización de todos nuestros asociados en la parte académica. Ese creo que es uno de los objetivos más importantes.

 

Tener disponibles para nuestros asociados cursos, eventos académicos y recursos didácticos que fortalezcan tanto la parte cognitiva como la motora, a través de herramientas como los gimnasios quirúrgicos, es uno de los objetivos más importantes de la asociación.

 

Así lo he asumido y, por ello, he buscado fomentar ese desarrollo mediante múltiples opciones de formación cada mes.

 

Cada mes tenemos sesiones mensuales para residentes, sesiones académicas, gimnasios quirúrgicos en Ciudad de México y Monterrey, pero no solamente en Ciudad de México, que creo que también es muy importante, sino en todo el país. También promovemos reuniones regionales de los colegios de provincia: Chihuahua, Tabasco, Veracruz, Oaxaca, etcétera.

 

Después de eso, creo que hacer difusión de la cirugía en nuestro país hacia otros países, invitando a profesores para que conozcan lo que hacemos, también es otra perspectiva importante de difusión y promoción de la cirugía en México y en el mundo. Ese también es otro objetivo de nuestra asociación.

 

Además, tratamos de dar otros beneficios, como seguro de defunción, acceso a literatura y apoyo en caso de siniestros o de algún tipo de demanda legal. Eso también es parte de la asociación y lo estamos trabajando de manera simultánea, no lo hemos descuidado.

 

Incluso en mi gestión he tomado el reto de hacer mejoras, modernizar y remodelar las oficinas de la asociación, porque al final las oficinas son la cara de nuestra asociación hacia el exterior.

V.I.: En un entorno donde la medicina avanza rápidamente, con inteligencia artificial, genética y cirugía mínimamente invasiva, ¿cómo imagina la cirugía endocrina dentro de los próximos 10 años?

D.V.F.: Creo que no solo la cirugía endocrina, sino toda la cirugía, va a ser en los siguientes años cada vez más segura, cada vez más precisa, cada vez más personalizada o individualizada. Eso va a tener beneficios para todos, no solamente para los pacientes, sino también para el cirujano.

Hay mucha tecnología que aumenta la precisión de nuestros ojos, que va más allá de nuestra visión normal, como la cirugía guiada por fluorescencia, la molecular, la microcirugía o la transposición con imágenes.

 

Creo que nos esperan muchas cosas emocionantes. Me emociona mucho ver qué va a pasar en el futuro, pero hoy en día estamos viviendo cosas que nunca nos habíamos imaginado en muy pocos años.

 

A mí me tocó la transición; pues me eduqué como residente en pura cirugía abierta y en los últimos dos años de mi residencia empezó la cirugía endoscópica. Imagínense que a mí me tocó ver cómo mis profesores me hacían tiroidectomía abierta y ahorita estoy haciendo tiroidectomía transoral a través de la boca, con verde de indocianina para detectar las paratiroides y un neuromonitor que ve la integridad funcional del nervio laríngeo.

 

Me han tocado esos cambios asombrosos. Ahora que veo inteligencia artificial interpretando ultrasonidos y determinando nódulos de riesgo, me tiene verdaderamente asombrado.

 

También me tocó que a mí me enseñaran con copias, a ir a la biblioteca a sacar libros, y ahora veo a mis alumnos todos con libros digitales. Yo les aplico realidad aumentada para revisar en sus celulares un modelo de tiroides que mide dos metros y que pueden ver completo. La evolución tecnológica ha sido impresionante.

V.I.: Desde la perspectiva de liderazgo y toma de decisiones en el área de salud, ¿qué considera que necesita hoy México para fortalecer realmente el desarrollo de cirugía especializada y la atención quirúrgica en el país?

D.V.F.: Retomando lo que decíamos de la política, creo que esos dos brazos son fundamentales. Obviamente dar mayor oportunidad a mayor número de recursos humanos, a más personas que quieran involucrarse y seguir rutas de subespecialidad y alta especialidad, es muy importante.

 

También tener apoyos de parte del gobierno y de instituciones como CONACYT es muy relevante para que estos jóvenes puedan no solo entrenarse en nuestro país, sino ir al extranjero y traer cosas nuevas. La parte humana es muy importante.

 

En la Asociación Mexicana de Cirugía General también estamos vinculando con industrias. Tenemos ahorita un par de becas hacia China, donde van a entrenarse sobre cirugía robótica colorrectal, cirugía bariátrica y endocrina. Entonces creo que es muy relevante que sigamos apoyándonos todos.

 

En la parte de infraestructura y material, renovar recursos materiales e infraestructura debe ser un objetivo continuo, porque la medicina va a pasos agigantados. Algo que era un quirófano antiguo en 10 años ha cambiado a ser un quirófano moderno, y sí se necesitan esos cambios para que se pueda aplicar la nueva tecnología que viene.

Esos dos brazos deben trabajar; y, como repito, no se lo debemos dejar solamente al gobierno. Todos debemos tomar partido en eso. En la AMCG hemos decidido ser activos también en ese rubro y apoyamos en esas dos cosas.

La difusión que hace la AMCG en congresos de las diferentes áreas de especialidad y subespecialidad motiva principalmente a estudiantes y residentes a tomar diferentes rutas, porque ven las alternativas y ven qué tan interesantes son otras especialidades de las ciencias quirúrgicas, así como la investigación. Eso no lo debemos soltar; debemos seguir insistiendo en esa excelencia profesional y académica.

Formación, tecnología y liderazgo médico 

La conversación con el Dr. David Velázquez Fernández permite entender la cirugía endocrina como una especialidad joven, pero profundamente transformadora para la medicina mexicana. Su trayectoria muestra cómo la formación quirúrgica no puede limitarse a la técnica: requiere investigación, docencia, actualización constante y una visión ética sobre el acceso a mejores recursos médicos.

En un momento en el que la inteligencia artificial, la cirugía robótica, la realidad aumentada y la cirugía guiada por fluorescencia están cambiando la práctica médica, su postura es clara: México necesita fortalecer al mismo tiempo la formación de recursos humanos y la infraestructura quirúrgica. Solo así será posible ofrecer a los pacientes una atención más segura, precisa, personalizada y alineada con la mejor evidencia disponible.

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