La digitalidad para mejorar los sistemas de salud en México
Conforme se desarrolla la sociedad, el personal de salud se preocupa por descubrir la manera de prevenir enfermedades o padecimientos, atenderlos de manera oportuna y mejorar la calidad de vida de sus pacientes, por lo que la tecnología se ha convertido en una herramienta de apoyo para lograrlo.
Según un nuevo informe conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), invertir hoy USD 0.24 adicionales por paciente y año en intervenciones de salud digital, como la telemedicina, la mensajería móvil y los robots conversacionales (chatbots), podría ayudar a salvar la vida de más de dos millones de personas en riesgo de contraer enfermedades no transmisibles (ENT) en la próxima década.
Además, esta inversión podría evitar casi siete millones de episodios graves e ingresos hospitalarios, lo que aliviaría significativamente la presión sobre los sistemas de salud en todo el mundo.
Para profundizar en el tema, en esta nueva edición de Voces de la Industria presentamos una entrevista exclusiva con Marco Antonio Sotomayor, médico mexicano, Doctor en Ciencias Biomédicas y especialista en Neurofarmacología, además de reconocido divulgador científico en plataformas digitales como el canal de YouTube Sinapsis EMP. Con una sólida trayectoria, nos guiará a través de los avances más relevantes de esta disciplina, compartiendo análisis estratégicos e insights de alto valor que permitirán a los profesionales del sector salud actualizar su conocimiento y aplicarlo de manera efectiva en su práctica.
La salud digital para mejorar la calidad de vida de los países en desarrollo
La salud digital integra herramientas como redes sociales, videollamadas, mensajería instantánea, expedientes electrónicos y aplicaciones móviles para fortalecer la comunicación y optimizar la atención médica.
En este sentido, Sotomayor destacó que “puede usarse para generar enlaces cercanos entre el médico y el paciente, entre especialistas o incluso entre instituciones, pero también para mejorar la experiencia de la gente con la atención médica, desde que solicita el servicio hasta que acude a consulta”.
Al preguntarle si la salud digital podría ayudar a mejorar la calidad de vida de los habitantes de los países en vías de desarrollo, el doctor en Neurociencias mencionó que es un pilar para fortalecer sus sistemas de salud, pues, de acuerdo con la OMS, es un factor clave para garantizar la cobertura sanitaria universal, proteger frente a emergencias sanitarias y mejorar el bienestar de la población en todos los rincones del mundo.
Sin embargo, la ausencia de una planificación adecuada puede conducir a la aparición de la brecha digital, definida como las desigualdades en el acceso y uso de tecnologías de la información y la comunicación entre distintos grupos de personas.
En ese sentido, la salud digital es una herramienta que beneficia a cualquier país, ya que permite identificar ineficiencias y problemas logísticos o de personal, entre otros factores que merman la calidad de la atención médica que brindan tanto instituciones públicas como privadas.
Acciones para integrar la digitalización de la salud en México
Desde su experiencia, aún no existe un programa establecido para acelerar la digitalización de la salud en México; sin embargo, tanto el gobierno federal como los gobiernos locales, así como la iniciativa privada, desde su trinchera, están tratando de desarrollarla. Por ejemplo, distintos institutos de salud han puesto en marcha programas de telemedicina para que especialistas ubicados a lo largo de la República Mexicana brinden servicios digitales en todos los rincones del país y en los lugares donde se necesiten.
Asimismo, se promueve la creación de leyes para regular la salud digital y proteger los datos personales, mientras que actores privados invierten en el desarrollo de inteligencia artificial (IA), plataformas de telemedicina, recetas y expedientes digitales, entre otras soluciones.
Agregó que, con la pandemia, aparecieron los llamados medinfluencers: personal médico especializado que genera contenido en redes sociales para mejorar la comprensión de conceptos de salud entre los usuarios.
“Todo el personal de salud puede ser un medinfluencer, ya que tiene la obligación de usar el conocimiento adquirido y comunicarlo a sus pacientes, ya sea en el consultorio o en sus redes sociales personales.
Además, esta divulgación en plataformas digitales puede convertir seguidores en pacientes, fortalecer la marca personal de cada médico y representar una fuente de ingresos independiente a la consulta o a la práctica médica”, mencionó.
¿Cómo llevar la salud digital a las zonas más alejadas del país?
Uno de los grandes retos del desarrollo de la salud digital en México es llevar este servicio a todos los rincones de un país tan extenso y diverso. Marco Antonio señaló que las instituciones privadas no podrían hacerlo solas, ya que su alcance es limitado y requieren el apoyo de sectores con mayor volumen y capacidad de acción.
A pesar de ello, se mostró optimista, pues se están llevando a cabo acciones que poco a poco dan dirección al proyecto:
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Existe una iniciativa gubernamental para llevar cobertura nacional de internet y electricidad a todo México, con el fin de que la salud digital sea accesible para todos.
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Se capacitará a la población y a los actores del sector salud para que conozcan el valor de utilizar herramientas tecnológicas, especialmente cuando exista resistencia al cambio tras años de trabajar de la misma manera.
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Se pretende dotar a todas las zonas del país de recursos avanzados, como algoritmos predictivos o IA, para que la atención que reciba el paciente sea de primera calidad.
¿Cómo convencer a los pacientes de usar la salud digital?
El primer paso es lograr que los médicos conozcan estas herramientas y las recomienden a sus pacientes como una opción más para el cuidado de su salud. De esta manera, aumentará la demanda y se solicitarán en las unidades médicas.
Además, las empresas privadas tienen un papel importante, ya que existen muchas plataformas que aún no son de dominio público por su grado de especialización. Es necesario explicar sus ventajas y promover su uso responsable, así como el registro periódico de información fidedigna sobre la enfermedad o padecimiento del paciente, para que el seguimiento de su caso sea actualizado y veraz.
“Un ejemplo de una aplicación más compleja que ha tenido buen recibimiento es aquella que monitorea el ciclo menstrual, ya que permite un verdadero control si la usuaria se compromete a registrar información importante, como los días de su última menstruación, si utiliza algún método anticonceptivo o su estado de ánimo, entre otros datos que permiten conocer mejor su caso y detectar alguna anomalía”, concluyó.
En un mundo lleno de información, ¿cómo saber cuál es de calidad?
Hoy en día es muy común encontrar todo tipo de información relacionada con medicina y ciencia, tanto en redes sociales como en plataformas como YouTube, que forman parte del ecosistema de la salud digital. Por ello, mencionó algunos pasos para corroborar que lo que se está viendo, leyendo o escuchando es confiable y no pondrá en riesgo la salud:
- No confiar en la información encontrada en internet sin antes validarla; es decir, investigar quién la emite, cuál es su formación y qué intereses podría tener.
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Revisar las fuentes y referencias que menciona el especialista. Si no proporciona estudios, estadísticas o informes, puede carecer del rigor necesario o no dar crédito a las fuentes consultadas.
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Verificar que la información sea actual, ya que el conocimiento médico evoluciona constantemente y es fundamental buscar contenido actualizado.
“Lo importante es revisar distintos contenidos, porque la ciencia es una labor colectiva y ningún científico tiene la verdad absoluta; entre todos construimos conocimiento. Una vez validada la información, el siguiente paso es acudir con un especialista para obtener un diagnóstico preciso”, concluyó.
A pesar de los esfuerzos realizados para que la salud digital en México llegue a más lugares, aún persisten desigualdades y falta de acceso a la tecnología necesaria. Por ello, es responsabilidad del Estado y de los sistemas de salud, tanto públicos como privados, regularla y capacitar a los pacientes para que la aprovechen al máximo.
A manera de conclusión, Sotomayor indicó:
“La salud digital está creciendo muy rápido y, si los especialistas no participamos, otros actores sin el compromiso ético con el paciente podrían moldear el sistema de manera inadecuada.
Por ello, médicos, enfermeros, epidemiólogos, biólogos y demás personal de salud debemos trabajar para fortalecer la salud digital”.
Referencias
Alarcón, I. (2025, octubre). Abordaje de los determinantes digitales de salud: principales ventajas y retos de la salud digital en el mundo actual. Science direct. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0212656725000976
Comunicado de Prensa. (2024, 23 de septiembre). Reforzar la salud digital puede ayudar a prevenir millones de muertes por enfermedades no transmisibles. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/news/item/23-09-2024-boosting-digital-health-can-help-prevent-millions-of-deaths-from-noncommunicable-diseases