¿Qué necesita México para regular la Inteligencia Artificial en materia de salud?

inteligencia artificial salud
31 Enero 2022 María Fernanda Rodríguez/Conexión 365

Todavía existen vacíos legales, por lo que es necesaria una reforma a la Ley General de la Salud y el establecimiento de un régimen legal claro

En la medida en que avanza la tecnología, nos es posible gozar de innovadores equipos médicos o metodologías revolucionarias en la manera de brindar atención sanitaria. Empero, una preocupación recurrente es la regulación y seguridad de los nuevos avances. Un notable ejemplo es la inteligencia artificial (AI), tecnología que promete mejorar drásticamente la eficiencia por parte de los profesionales de la salud. 

Durante la última década, múltiples productos en materia de salud basados en IA han vislumbrado su salida de la etapa de prueba de concepto y comenzado a reescribir la comprensión de sus posibilidades.

La inteligencia artificial en las ciencias médicas plantea también desafíos éticos y legales importantes. Varios de ellos, pendientes a las preocupaciones sobre la privacidad, daño psicológico, discriminación y relación médico-paciente. Por ello, las nuevas legislaciones deben establecer salvaguardas en cuanto a la AI, tal como sucedió con las pruebas genéticas. Para hablarnos de dichos desafíos y replanteamiento de las condiciones implícitas, conversamos con Lisandro Herrera, especialista en materia de regulación sanitaria y ciencias de la vida con 20 años de experiencia acumulada como abogado interno de empresas farmacéuticas internacionales y Andrés Trejo, especialista en temas de competencia y tecnologías de la información. 

“El desarrollo de una estrategia nacional de inteligencia artificial es bastante extenso, para efectos de salud, primero, habría que pensar qué usos vamos a darle, así que dependerá mucho de la situación que esperamos solucionar para entender la estructura a plantear. Cualquiera de ellas, necesitará entonces una muy alta inversión de recursos, tanto financieros como de capital humano; así que no solo bastaría con determinar el uso que queremos darles a estas tecnologías, sino observar que este tipo de tecnologías estén bien reguladas en el país. Antes de pensar en crear nuevas estrategias para el uso de AI en temas de salud, tendríamos que hacer una política nacional para el uso de las tecnologías de la información y comunicación en materia de salud, que por ahora no tenemos y tenemos que ir paso a paso para lograrla. Aunque en la Ley General de Salud se menciona el uso de tecnologías de la información y comunicación en temas de salud, no existe claridad en la implementación y/o uso de dichas tecnologías desde el punto de vista legal de regulación en México que se puedan utilizar. Funsalud (Fundación Mexicana para la Salud), está trabajando en un proyecto de regulación de dichas tecnologías que permita tener el sustento legal para poder utilizarlas”, nos menciona Lisandro. 

En países como Dinamarca, ya existe, por ejemplo, el uso de softwares para determinar diagnósticos en pacientes de covid-19, en el que son estos quienes determinan el tratamiento de acuerdo con las necesidades del paciente. Por supuesto, México está quedándose atrás en cuanto a estas aplicaciones se refiere. 

 

Necesidades en México

Este momento sin precedentes está llevando a las organizaciones y entidades que realizan las funciones más esenciales de la sociedad a transformarse aceleradamente, brindando servicios que pretendan ayudar tanto a profesionales de la salud como médicos, investigadores, además de instalaciones hospitalarias. Tal situación ha impuesto demandas sin precedentes para las personas e instalaciones, así como para los sistemas y procesos. El uso de tecnologías en materia de datos ayudaría a abordar algunos de los desafíos más importantes que está experimentando la industria de la salud hoy en día. 

“El problema con México es la carencia de estas regulaciones, debido a los vacíos legales, situación que amerita una reforma en la Ley General de la Salud y el establecimiento de un régimen legal que sí permita el uso de la AI y con ello tener reglas claras para buscar el uso más viable de estas. Al final, todos somos pacientes y consumidores de las tecnologías provenientes.”, menciona Lisandro. 

“Para poder anticiparnos a los riesgos e impactos derivados del uso de la AI en materia de salud es aprender de las regulaciones y experiencia de otros países y con base en ello, hacer una ponderación de derechos para determinar cuáles son las áreas primordiales en las que se pueden obtener buenos beneficios para la población y a su vez, ponderar cuáles son los principales riesgos en el sector salud específicamente. Desde una perspectiva de acceso a la salud, podríamos generar un diagnóstico rápido, con la contraparte de no estar respetando sus derechos al momento de compartir los datos de manera dinámica o vulneraciones económicas. Podemos pues, plantear soluciones como la anonimización de datos, libre acceso a insumos esenciales, algoritmos y así evitar vulneración de datos. Desde una perspectiva vertical es necesario analizar las deficiencias en cada sector y definir de forma específica el uso de los datos. Tenemos que aprender a ser dinámicos y justos en cómo regulamos.”, complementa Andrés. 

La FDA, cuenta con un comité especializado en materia de regulación, integrado por los particulares, el gobierno, sociedad civil, entre otros, quienes observan cómo integrar nuevos requisitos, cambiar o mantener regulaciones anteriores, dado que es la única forma de mantener las regulaciones lo más ético posible. México debería aspirar a comités similares, dándole empoderamiento a las autoridades existentes para que se coordinen entre ellas y que puedan desarrollarse este tipo de regulaciones, en nuestro caso a la Secretaría de Salud, complementa Lisandro.

Con base en lo anterior, México debe colaborar en un plano horizontal con la población implementando una política pública y un marco jurídico con base en los cuales se diseñe una estrategia que genere el bienestar para la mayoría de la población, esto, respetando el derecho de las minorías y los sectores vulnerables, es decir, un escenario en el que el Estado Mexicano junto con expertos desarrollen una estrategia para fomentar el desarrollo supervisado de la inteligencia artificial en sectores prioritarios para México. 

En conclusión, para poder implementar una estrategia sólida en materia de regulación de la AI para el sector salud, es necesario el apoyo de expertos tanto en regulación de políticas públicas, derecho; respetando prioritariamente los derechos humanos de las personas, como el derecho a la salud y el derecho a la privacidad, así como reconocer los mercados específicos desde una perspectiva económica.

Agradecemos el desglose puntual de toda la información brindada durante la entrevista, la experiencia y los conocimientos a ambos expertos, quienes forman parte del equipo de Galicia Abogados, firma con más de 25 años de experiencia en sectores estratégicos como: financiero, Energía e Infraestructura, Capital Privado, Salud, Industrias Reguladas, Inmobiliario y Hospitalidad.

 

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