El sector salud genera cerca del 4.4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Una parte importante de este impacto proviene de la cadena de suministro global, que comprende la producción, el transporte, el uso y la eliminación de medicamentos, dispositivos médicos y alimentos.
Las emisiones del sector salud se dividen en tres grandes grupos o alcances:
Alcance 1: emisiones directas
Incluye la quema de combustibles fósiles en las calderas de los hospitales, los gases anestésicos utilizados en quirófanos y las emisiones asociadas con la flota de vehículos de emergencia y ambulancias.
En este alcance también se encuentra la cultura del descartable, es decir, el uso masivo de material médico de un solo uso, una práctica que incrementa la generación de residuos y su posterior incineración.
Alcance 2: emisiones indirectas por energía
Corresponde al consumo de electricidad destinada a la iluminación y al funcionamiento de equipos, así como al uso continuo de sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado. Debido a que los hospitales operan las 24 horas del día y requieren un control climático estricto, estas necesidades elevan considerablemente el consumo energético.
Alcance 3: cadena de suministro
Representa más del 70% de la huella total del sector. Comprende la fabricación y distribución de productos farmacéuticos; la producción y el transporte de dispositivos y equipos médicos; el procesamiento y traslado de alimentos para pacientes, así como la gestión, el tratamiento y la disposición final de residuos hospitalarios.
El uso de combustibles fósiles desempeña un papel central en la huella climática del sector salud; por ello, es necesario avanzar hacia una transición a energías limpias y renovables que permita contribuir al cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París y alcanzar emisiones netas cero para 2050.
Alinear el desarrollo, el crecimiento y la inversión en salud con los objetivos climáticos globales también puede convertir al sector, que representa alrededor del 10% de la economía mundial, en un importante impulsor de la descarbonización y de un futuro climáticamente inteligente, más equitativo y saludable.
Para avanzar en esta dirección, es necesario que los gobiernos nacionales y subnacionales establezcan planes de acción orientados a descarbonizar sus sistemas de salud, fortalecer la resiliencia y mejorar los resultados sanitarios.
Un hospital siempre generará residuos, y su impacto medioambiental dependerá también del área específica en la que se desarrolle la actividad, como consultas, laboratorios, quirófanos, áreas de urgencias y salas de exploración.
Esto no significa reducir la actividad hospitalaria, sino gestionarla de manera más eficiente. Existen distintas áreas en las que pueden modificarse prácticas y procesos, desde la gestión de costos y el reciclaje hasta las técnicas quirúrgicas, el uso de gases anestésicos, los circuitos y las máquinas de anestesia, así como la disposición de los residuos no utilizados durante una cirugía, entre otros aspectos.
Referencias
Salud by Diaz (2025, 29 de marzo). La Huella de Carbono en Hospitales: Impacto y Soluciones. Salud by Diaz. https://saludbydiaz.com/2025/03/29/analisis-de-unidades-de-reporte-en-evaluaciones-de-ciclo-de-vida/
Salud sin daño. (s.f.). Huella climática del sector salud. Salud sin daño. https://lac.saludsindanio.org/cambio-climatico-y-salud/huella-climatica-del-sector-salud