Nuevas prioridades para preservar autonomÃa, funcionalidad y calidad de vida
Luis Miguel Gutiérrez Robledo es médico geriatra con más de 40 años de trayectoria. Sus estudios de doctorado se enfocaron en salud pública y envejecimiento, principalmente en Francia. En México, fundó el servicio de Geriatría del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, área que dirigió durante dos décadas.
Posteriormente, formó parte del grupo fundador del Instituto de Geriatría en 2009, organismo que en 2012 se convirtió en el Instituto Nacional de Geriatría. Desde su creación y hasta 2022, Gutiérrez Robledo se desempeñó como su primer director.
Debido a su especialización en el envejecimiento del cuerpo humano, lo entrevistamos para nuestra sección Voces de la Industria, donde conversamos con el doctor sobre cómo debe atenderse a una población cuya expectativa de vida prácticamente se ha duplicado respecto al siglo pasado, así como las necesidades actuales y futuras que esto plantea, y los retos que vienen para la medicina geriátrica.
V.I.: ¿Qué es la epidemiología del envejecimiento y por qué es importante conocer sobre esto?
LMGR: La epidemiología del envejecimiento se refiere al cambio de las enfermedades de las poblaciones conforme la edad promedio va aumentando o va cambiando en una región; como por primera vez el Programa Nacional de Población (PNP) 2026-2030 publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) por el Consejo Nacional de Población (CONAPO), tomó como tema central el envejecimiento, algo que no había sucedido antes, esto nos indica que el cambio demográfico está en pleno en nuestro país.
V.I.: ¿Cuáles considera que serán las enfermedades más comunes de los futuros adultos mayores?
LMGR: Las enfermedades son y serán las mismas que hemos conocido a lo largo de los últimos 40 años, pero la diferencia fundamental es la complejidad y la multimorbilidad.
Es decir, ha habido un cambio de enfermedades infecciosas a las no transmisibles por el simple hecho de que las personas están viviendo más tiempo, se acumulan más condiciones y por tanto aumenta la complejidad y el abordaje de los pacientes.
V.I.: ¿Quiénes son los pacientes más afectados por la epidemiología del envejecimiento?
LMGR: Por lo general, se trata de casos recurrentes de personas que viven solas, comúnmente mujeres, y que ya presentan alguna discapacidad para realizar sus actividades cotidianas dentro del hogar. Aun así, muchas de ellas rechazan la idea de dejar su domicilio para trasladarse a una casa de cuidado o residencia para personas mayores.
En la mayoría de los casos, enfrentan enfermedades como la artrosis, que limita su movilidad y puede desencadenar otras complicaciones, como infecciones de vías urinarias, deterioro de la memoria u otros problemas de salud.
Es una situación compleja, en la que convergen factores médicos, sociales, familiares y emocionales que dificultan la atención y el acompañamiento adecuado.
V.I.: ¿Por qué nos estamos enfermando más?, ¿es un asunto del contexto en el que vivimos?
LMGR: Simplemente es porque estamos viviendo más tiempo del que se vivía con anterioridad y porque, gracias a los avances en la medicina, tenemos más tiempo manufacturado, es decir, se interviene artificialmente en el cuerpo a través de cirugías, tratamientos, etcétera, para resolver cualquier evento y ser más longevos.
V.I.: Pero si nos estamos enfermando más, ¿vale la pena ser más longevos?
LMGR: Por supuesto que sí.
Lo que se requiere es cambiar el enfoque. Desde el consorcio clínico de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría (IAGG, por sus siglas en inglés), en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), llevamos 20 años trabajando bajo premisas que buscan transformar la manera en que entendemos y atendemos el envejecimiento.
La primera es la evaluación y el mantenimiento constante de las capacidades intrínsecas de las personas mayores: pensar, ver, oír, recordar y caminar.
La segunda consiste en promover y cuidar sus capacidades funcionales, es decir, aquellas que les permiten realizar de manera independiente las actividades cotidianas que exige su entorno.
A ello se suma la necesidad de desarrollar un enfoque multidisciplinario, centrado en la persona, que preserve su autonomía y su bienestar físico, mental y social.
Finalmente, se trata de abordar el envejecimiento de forma proactiva, anticipatoria y personalizada, con el objetivo de prevenir la aparición de enfermedades y discapacidad.
V.I.: ¿Cómo se puede lograr el buen envejecimiento?
LMGR: A través de la nueva ciencia del envejecimiento como la gerociencia o la geromedicina de precisión que apuntan a atender a personas en la edades medias o tempranas de la vida, para modificar su trayectoria desde temprano, minimizar la incidencia de enfermedades crónicas y retrasar el aparecimiento de discapacidad. Lo anterior tiene que ser también personalizado para que su efecto sea mejor.
V.I.: ¿Qué tan preparado está el sistema de salud en México para responder a las necesidades de los futuros adultos mayores?
LMGR: Hay potencial, pero no estamos avanzando porque se están desperdiciando diferentes acciones y programas.
Por ejemplo, el programa “Salud Casa por Casa” del Gobierno de México, que lleva atención médica preventiva y personalizada directamente a los hogares de adultos mayores y personas con discapacidad, aún no tiene el impacto que debería, porque las acciones de la Secretaría del Bienestar están desvinculadas de las que realiza la Secretaría de Salud. Por ello, no hay comunicación para prevenir o detectar enfermedades, ni tampoco para darles seguimiento.
V.I.: ¿Cuáles considera que son las implementaciones tecnológicas o de infraestructura que México requiere priorizar en la actualidad para afrontar el envejecimiento progresivo en la sociedad?
LMGR: Considero que el expediente electrónico único sería un capital muy valioso para atender de manera pertinente a los pacientes.
Sin embargo, la creación de una credencial es muy poco, debería de ser un proceso que llevara a una acción en concreto, es decir, tener acceso a una evaluación donde se incorpore el estado de salud y las necesidades particulares de cada persona.
V.I.: ¿Cómo se lograría que el sistema de salud en MX esté preparado para atender y cuidar a los futuros adultos mayores?
LMGR: Con el enfoque apropiado y un buen financiamiento.
Reitero que si la Secretaría de Bienestar y la Secretaría de Salud compartieran información y desarrollaran los programas de intervención de manera conjunta, existiría una buena eficiencia en el sistema.
También debería de aprovecharse la tecnología como la información del expediente electrónico único, el uso de escribas electrónicos para transcribir la conversación con el paciente o la creación de redes nacionales que incluyan consultorios médicos privados alrededor del país.
V.I.: A partir de sus investigaciones sobre la biología del envejecimiento, ¿qué cambios requiere el modelo de atención en México para que el sistema de salud transite hacia un enfoque preventivo, capaz de preservar la funcionalidad y autonomía de los futuros adultos mayores?
LMGR: Actualmente hay 3 programas en el discurso de las autoridades que si se llevaran a cabo, el sistema mejoraría bastante:
Programa de los 1000 Días: enfocado desde la gestación hasta los dos años, es una iniciativa de salud y nutrición orientada a embarazadas y primera infancia. Su objetivo es asegurar el desarrollo integral, ofrecer asistencia alimentaria, promover la lactancia materna y brindar orientación nutricional en esta etapa crítica de la vida.
Programa Salud Casa por Casa del Gobierno de México: brinda atención médica y preventiva gratuita a domicilio para adultos mayores y personas con discapacidad.
Sistema de salud hacia la Atención Primaria en Salud (APS): implica priorizar la promoción, prevención y atención continua en la comunidad por encima de la atención hospitalaria especializada. Este modelo busca que hasta el 80% de las necesidades médicas se resuelvan en el primer nivel, reduciendo la saturación en hospitales, los costos operativos y mejorando la calidad de vida de la población.
V.I.: ¿Qué recomendaciones compartiría para que las personas lleguen saludables a la tercera edad?
LMGR: Lo mismo que nos dice nuestra mamá desde que somos pequeños: dormir bien, comer correctamente, mantenerse físicamente activo, vacunarse, estar atentos a las señales de alerta, asumir cuando somos diagnosticados con una enfermedad, reaccionar ante ella y prepararse económicamente, recordando siempre que la enfermedad es parte de la vida.
Al preguntarle por qué decidió especializarse en geriatría, el doctor Gutiérrez Robledo explicó que, más que una elección inmediata, fue el resultado de una búsqueda profesional. Su interés estaba en encontrar una disciplina que le permitiera comprender y atender a las personas desde una visión integral, más allá de los límites de la medicina interna. En el estudio de las personas adultas mayores encontró ese enfoque amplio, humano y multidimensional que coincidía con sus inquietudes e intereses médicos.